Cartuja de Santa María de Miraflores

- Ubicación: Ciudad de Burgos
- Fecha de fundación: 1442
- Fundadores: Juan II de Castilla
- Estado actual: Se encuentra habitada por cartujos. Presenta un buen estado de conservación.

La cartuja de Miraflores, una de las cartujas más bellas de nuestro país, se encuentra ubicada en la ciudad de Burgos. Su nacimiento se debe en última instancia a Enrique III, rey castellano que dispuso en su testamento que su palacio de recreo en Burgos fuera convertido tras su muerte en un convento franciscano. Muerto este rey, su hijo Juan II de Castilla, gran devoto de la Orden de San Bruno, decidió instalar en aquel lugar con una comunidad de cartujos, considerando que ello no contravendría la voluntad de su padre. Muy pronto solicitó la licencia correspondiente al Prior General de la Orden, gracias a la cual los cartujos pudieron tomar posesión de los reales sitios el año 1442. Dotada generosamente por Juan II y posteriormente por su hija la reina Isabel la Católica, esta cartuja fue una de las fundaciones más prósperas de la península y siempre jugo un papel preponderante en la Orden. Como otras cartujas, Miraflores fue suprimida a consecuencia de la Desamortización de Mendizábal (1835). No obstante, gracias la influencia de su prior Luis de Barrio las autoridades permitieron la existencia de una pequeña comunidad, hecho que permitió que el edificio no fuera vilmente saqueado como ocurrió en otros casos y que se asegurara la continuación de la vida cartujana en España. Muy poco después, en 1880, la cartuja fue completamente restituida a la Orden que envió para habitarla a cartujos españoles residentes en Francia. Por su extraordinario valor histórico-artístico fue declarada Monumento Nacional en el año 1923. Aunque por estar habitada por cartujos este monasterio está bajo clausura, su iglesia, monumento de primera categoría, puede ser visitada por todos.

En el mismo año en el que el rey Juan II de Castilla donó a la fundación de Miraflores un extenso patrimonio y unas buenas rentas, un voraz incendio aniquiló totalmente el arte de los palacios reales de Enrique III. Fue por esta razón por la que los monjes tuvieron que acometer la construcción de una cartuja, cuyo diseño fue realizado, con los consejos de los cartujos, por el famoso arquitecto Juan de Colonia y cuyas obras se iniciaron en año 1454. Muerto el rey Juan II, fundador y gran benefactor de esta cartuja, le sucedió su hijo Enrique IV en cuyo reinado las obras quedaron estancadas. Fue su hermana y sucesora, la reina Isabel la Católica, la que dio nuevos y potentes impulsos a la fábrica del monasterio. Bajo su vigilante mirada y sus generosas aportaciones la construcción avanzó con notable rapidez, hasta el punto que muy pronto pudo ser terminada en sus partes principales.

De todo el bellísimo conjunto de la cartuja de Miraflores, es sin duda la iglesia su dependencia más importante. Trazada por Juan de Colonia fue concluida en 1488 bajo la dirección de su hijo Simón Colonia. Se trata de un edificio de planta longitudinal y nave única, cubierta por espectaculares bóvedas de crucería e iluminada por hermosos ventanales. Aparte de por su cuidada arquitectura, destaca por la gran calidad de piezas artísticas que en ella pueden contemplarse. En la nave, en la parte destinada a los hermanos, podemos ver una magnífica sillería renacentista que fue primorosamente labrada por Simón Bueras en 1558. En la parte que ocupan los padres localizamos otra singular sillería tardo-gótica que fue realizada por Martín Sánchez quien la terminó en el año 1489. Pero sin duda las piezas artísticas más valiosas se ubican en la zona de la cabecera: son los sepulcros de los reyes Juan II de Castilla e Isabel de Portugal y del infante don Alfonso, y el grandioso retablo mayor. Delante del altar se encuentra el sepulcro de los reyes castellanos, obra del importante escultor Gil de Siloe, que comenzó a ejecutarse en el año 1489, concluyéndose en 1493. Constituye una gran pieza de alabastro en forma de estrella de ocho puntas ornada de múltiples motivos y menudas figuras, encima de la cual descansan las figuras yacientes de don Juan II y doña Isabel, talladas con gran perfección. Cerca de este sepulcro, colocado en el muro izquierdo del templo, podemos contemplar el no menos bello enterramiento del infante don Alfonso, hermano de Isabel la Católica, realizado también en alabastro por Gil de Siloe que lo concluyó en 1492. En este caso, la imagen del enterrado aparece en actitud orante, de rodillas y con las manos juntas, delante de un reclinatorio, y cobijada bajo un afiligranado arco conopial cubierto de follaje y pequeñas figuritas, No obstante lo más importante del templo y lo que más llama nuestra atención es el monumental retablo mayor, obra en madera diseñada y tallada por Gil de Siloe y policromada por Diego de la Cruz. Realizado entre los años 1496 y 1499, por su excepcional calidad artística es uno de los retablos más interesantes e importantes de siglo XV en nuestro país. Rodeado por un bello guardapolvo, su gran superficie aparece subdividida en dos partes. En el cuerpo principal destaca sobre todo un gran circulo configurado por ángeles, en cuyo interior aparece un enorme Cristo crucificado y cuatro escenas en altorrelieve relativas a la Pasión. En torno a este círculo otros seis aparecen acogiendo a los cuatro evangelistas y distintas escenas referentes a la vida de Cristo y la Virgen. Además aparecen múltiples figuras de santos y santas, los reyes Juan II e Isabel de Portugal, escudos y otras escenas evangélicas, todo ello realizado con una enorme maestría y calidad.

Aparte de estas obras pueden encontrarse en la cartuja de Miraflores otras piezas artísticas del mayor interés: una tabla con el tema de la Asunción de Pedro Berruguete, la famosa imagen de San Bruno de Manuel Pereira (siglo XVII), magníficas tallas de marfil, espléndidas piezas de orfebrería, casullas, etc. En fin, por todo ello no podemos menos que concluir que sin duda merece la pena visitar este magnífico conjunto, uno de los monumentos más importantes de España.

 
   
Cartuja de Santa María de Miraflores - Interior