Cartuja de Ara Christi

- Ubicación: Cerca del pueblo de El Puig en la provincia de Valencia
- Fecha de fundación: 1585
- Fundadores: Elena Roig, insigne dama valenciana
- Estado actual: Se conservan buena parte de sus dependencias que necesitan una urgente restauración.

La cartuja de Ara Christi fue fundada en el año 1585 por la insigne señora doña Elena Roig en cumplimiento de la voluntad expresada por su difunto hermano don Cristóbal Roig, antiguo Inquisidor y Chantre de la catedral de Valencia. Ubicada muy cerca del pueblo de El Puig, sito a muy pocos kilómetros de la ciudad de Valencia, esta fundación tuvo unos difíciles comienzos que pronto se remontaron para convertirse en una de las cartujas más importantes de la provincia cartujana de Cataluña. De hecho, llegó a ser sede del Vicario General de la Congregación Nacional de cartujos españoles, y en ella se celebraron varios Capítulos Generales de esta Congregación. Su buena suerte cambió al llegar al siglo XIX. Como otras cartujas españolas, se vio afectada por la guerra de la Independencia y posteriormente por las leyes desamortizadoras de los siglos XIX. La de Mendizábal supuso el fin de la vida monacal y el paso a manos de particulares de todas las propiedades de la cartuja. Desde aquel momento, el monasterio fue ocupado por varias órdenes religiosas y por otros propietarios, de los cuales algunos no pudieron evitar el paulatino deterioro del monumento. Hoy parece que la suerte de esta cartuja ha cambiado en los últimos años ya se han llevando a cabo trabajos de restauración, impulsados por su actuales propietarios (Empresa Ciudadela S.A de Inversiones) a cargo del arquitecto Salvador Vila, que están rescatando de la ruina este interesante y valiosísimo monasterio cartujano, Bien de Interés Cultural desde el año 1996.

Aunque en la actualidad, el monasterio de Ara Christi presenta un parcial estado de ruina (el gran claustro y buena parte de las celdas están derruidas), aún quedan en pie muchas dependencias que, a pesar de su mal estado de conservación, pueden darnos una idea de lo que fue esta cartuja, probablemente una de las más bellas del Levante español. Su construcción se impulsó en el año 1619, fecha en la que el padre prior don Francisco Almenar, decidió, gracias a los recursos económicos que le aportaron ciertas donaciones, emprender la edificación de su monasterio. Para ello, acudió a varios arquitectos como los hermanos cartujos Pedro Ruymonte y Antonio Ortin, los valencianos Tomás Panes y Francés Catalán, y el carmelita Gaspar Le Martín (o San Martín), a fin de elaborar un plano adecuado para su cartuja. Por fin, tras largas discusiones, decidieron tomar como modelo el proyecto de Aula Dei, introduciendo algunas variaciones que mejoraron el diseño original. Inmediatamente, el arquitecto-monje carmelita Gaspar Le Martín levantó los planos del conjunto que fue ejecutado por un número considerable de reconocidos maestros de obras como Martín Dorinda, Guillermo Roca, Tomás Mellado, entre otros, a lo largo de todo el siglo XVII, siendo el director de la construcción durante un tiempo el hermano fray Antonio Ortín. Ya en el siglo XVIII, en especial en su segunda mitad, de abordaron obras de mejora del conjunto. El resultado fue un monumental monasterio que, desde el punto de vista tipológico, participa plenamente de todos los rasgos innovadores de la cartuja de Aula Dei. Hemos de señalar además que ofrece grandes similitudes con el nuevo monasterio de la cartuja de Valldemosa hasta el punto que pesamos que Ara Christi fue el modelo de la cartuja mallorquina.

Pasando al comentario de los alzados de este monumento, señalaremos que la mayor parte de sus dependencias pueden encuadrarse dentro de un temprano estilo barroco en el que las influencias manieristas y herrerianas todavía están presentes. No obstante, también pueden encontrase muestras pertenecientes a un barroco tardío, producto de las reformas, mejoras y ampliaciones que se realizaron en el siglo XVIII. El conjunto de construcciones de la cartuja de Ara Christi es tan amplio y variado que no nos permite hacer una descripción pormenorizado. Destacaremos, sin embargo, la sobria y airosa iglesia conventual, centro real y espiritual del conjunto. Se trata de un edificio de planta de cruz latina con nave única y capilla del sagrario detrás del presbiterio, cubierta totalmente con bóvedas de crucería estrellada (quizá imitando el templo de Aula Dei), a excepción del crucero que se cubre con una bellísima cúpula con tambor y linterna, decorada con magníficos esgrafiados. A ambos lados del templo se sitúan dos claustros simétricos de austera elegancia, a los que se abren distintas estancias como la sacristía, la sala capitular, el refectorio y varias capillas. Todas estas dependencias aparecen ricamente decoradas a base de esgrafiados y zócalos de azulejos de vivos colores que, lamentablemente, con el tiempo han sido arrancados.

 
   
Cartuja de Ara Christi - Alzado